Maduro, cárcel, Biblia y angustia
Por Felipe Román
Apreciado lector, debemos aclararle que no vamos a referirnos a todos los hechos que antecedieron a la penosa situación en que se encuentra actualmente el ex presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sino que vamos a analizar de manera sumamente sencilla, el mini conversatorio telefónico que tuvo con él su hijo, el diputado Nicolás Maduro Guerra, conocido coloquialmente como Nicolasito, reseñado por el prestigioso periódico español El País.
En esencia, él le cuenta al diario como fueron los tensos minutos que antecedieron al apresamiento de su padre, lo cual sabía, debido a que Nicolás Maduro logró enviarle un audio en el que le narraba lo que estaba sucediendo.
Nicolasito le dice varias cosas interesantes al periódico español, de las cuales tomaremos las siguientes:
1_ Que la percepción que tuvo Nicolasito, al terminar de escuchar el audio, fue que su padre tenía la convicción de que ese día moriría, debido a que le hablaba con mucha angustia de los bombardeos y tiroteos que estaban ocurriendo muy cercanos al lugar donde estaba. Y podemos afirmar que tanto la reacción del padre como la del hijo son comprensibles psicológicamente, porque como dice en una canción que fue muy popular en décadas pasadas, en voz del cantante Daniel Santos, titulada "Juan va pa la guerra": "Oye Juan, como vas a reaccionar a un cañón, oye a un cañón, que no es lo mismo ". Y de igual manera como una expresión que popularizó el doctor José Francisco Peña Gómez: "El tableteo de las ametralladoras".
En el caso del ex presidente Maduro, éste estaba escuchando muy claramente el bombardeo de los aviones y el tableteo de las ametralladoras, razones más que suficientes para sentir y creer que la muerte "estaba tocando a su puerta".
A lo anterior se une que cuando sentimos una fuerte angustia, por más fanfarrones que seamos, no podemos reprimirla, y por eso los demás pueden captarla muy fácilmente.
2_Tambien les dijo Nicolasito a periodistas de El País que su padre encarcelado le llama con frecuencia, y que lo primero que casi siempre hace es pedirle que lea la Biblia, en especial: Mateo 6:33, Corintios 3 -no aclara si es 1 o 2 de Corintios-, y que también lea el Salmo 108. Y agregó Nicolasito que eso a él le llamaba mucho la atención, debido a que su padre no era así.
Y esa declaración fue tomada maliciosamente por el periódico para publicar esa parte de la manera siguiente: El presidente depuesto ha estado leyendo la Biblia "de manera obsesiva" en la cárcel.
Y esa manera de publicarlo es muy llamativa, debido a que usted sabe que cuando usamos las comillas, estas pueden tener múltiples significados, siendo los más conocidos: A_ para resaltar lo que estamos tratando de transmitir. B_ para ironizar. Y quien esto escribe está convencido de que en este caso fueron usadas con el propósito de ironizar y transmitir más o menos el siguiente metamensaje: Maduro está leyendo mucho la Biblia porque está enloqueciendo.
Y usted debe recordar que en una publicación reciente nuestra en este prestigioso medio, explicamos que esa percepción errada, se origina porque al inicio del libro Don Quijote de la Mancha, se asegura que éste enloqueció por leer muchos libros de caballería y además por comer muy poco.
Y a partir de ahí ha quedado la creencia de que leer mucho _en este caso la Biblia_ se debe a que las personas están enloqueciendo, o ya están locas. Lo cierto es que por un síntoma psicótico que conocemos como “Inspiración delirante”, las personas pueden leer de manera obsesiva la Biblia. Sin embargo, tenemos que volver a reiterar que no es por la lectura de ese libro sagrado que las personas enloquecen, sino que la psicosis puede hacer que las personas lean de manera obsesiva la Biblia.
De todas maneras, el hecho de que el referido periódico lo haya hecho así, es un claro indicio de que aplicaron una expresión muy popular en España: "Tener muy mala leche", la cual entre sus múltiples significados está tener mala intención. Y reiteramos que para quien esto escribe ese entrecomillado fue hecho con toda la mala leche del mundo.
Podemos asegurar que el expresidente Maduro no está enloqueciendo, por la errada percepción de que es así porque está leyendo mucho la Biblia. Usted debe tener muy pendiente que lo está haciendo estando encarcelado. Y eso pasa frecuentemente con las personas cuando están encarceladas físicamente o con cualquier tipo de prisión afectiva, como por ejemplo trabajando cotidianamente en algo que no le satisface, o con relaciones tóxicas, y múltiples situaciones más.
El asunto es que muchos encarcelados físicamente leen asiduamente la Biblia, buscando calmar su angustia existencial. Quien esto escribe, aparte de sus funciones como militar en servicio activo, también laboró como psiquiatra al servicio de Salud Pública en la cárcel de La Victoria y posteriormente en el hospital de Engombe.
Y por eso sabe que muchos encarcelados buscan calmar su angustia, al igual que hace el personaje principal Josef K, de la famosa novela titulada “El Proceso”, del maravilloso escritor Franz Kafka, personaje que se hace muchísimas preguntas. De una manera parecida, en el caso del expresidente Maduro, es prácticamente seguro que se esté haciendo preguntas parecidas a las siguientes: A_ ¿Qué sucedió para que Rusia y China se quedasen pasivos? Esa interrogante estaría basada en la falsa ilusión de Maduro y muchísimas personas de que desde esas grandes potencias mundiales protegerían a Venezuela, olvidando que ni aman, ni odian, sino que sencillamente actúan defendiendo sus intereses.
Y el interés principal de esas potencias no era iniciar una tercera guerra mundial, aunque los cancilleres de esos países asegurasen con gran histrionismo que aman a Venezuela.
B_ Qué también Maduro se autocuestione: ¿Pude yo haber evitado estar pasando por esta situación tan calamitosa, actuando como con la sagacidad de Gustavo Petro, presidente de Colombia, quien independientemente de lo que piensa y cree, buscó congraciarse con los norteamericanos.
C_ Puedo yo confiar en la fama de la "imparcialidad" de la justicia norteamericana, y que decidan liberarme, o por medio de acuerdos, obtener una condena mínima...o por la predisposición que existe contra mí, ya está decidido que me condenarán a cadena perpetua.
D_ Muchos cuestionamientos más que le causaban una angustia constante.
El motivo principal para quien esto escribe asegurar que Maduro no está enloqueciendo está basado en un detalle que la mayoría de las personas que lean la información del periódico ya citado, podrían no prestarle atención. Y es cuando Nicolasito les cuenta a esos periodistas del enorme disgusto de Maduro al enterarse de que el Real Madrid venció al Barcelona. Incluso dijo un improperio al percatarse que su club de football preferido había sido derrotado.
Y ese detalle que podría parecer trivial, no lo es, debido a que las personas que están padeciendo de depresión existencial, psicosis, esquizofrenia o cualquier tipo de demencia, suelen perder el interés por la mayor parte de las cosas de nuestra vida cotidiana.
Finalmente, decirles a los incrédulos y a los creyentes quisquillosos que también es una ilusión creer que se puede calmar la angustia sencillamente por leer la Biblia. Les diremos que eso solo ocurrirá sí la persona X cree. Por cosas como esas fue que nuestro maestro Jesucristo le dijo a un centurión romano: "Ve, y como creíste, te sea hecho" (Mateo 8:13).
Y también por eso nos dice el apóstol Santiago lo siguiente: "Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor". (Santiago 1: 6_7).
Conclusión: Sencillamente deseamos que usted no espere a estar pasando por situaciones estresantes y sumamente angustiosas para entonces buscar calmar su angustia existencial leyendo la Biblia. Y que conozca de la paz que Jesucristo concede a los que creen. (Juan 14:27).
El autor es psiquiatra y general retirado del Ejército




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